Daniel Básicamente fue motivado un poco por la rabia. No en el aspecto social o político, sino por los grupos que estaban saliendo en ese momento. Las pocas cosas locales que salían, puta que eran una cagada. Específicamente el día en que quise armar un grupo fue cuando salió este tema «Roller Boogie» o algo así de un grupo que se llamaba Pelo. El diskjockey decía: «Este es el rock peruano. Estos son los jóvenes». Me dio una rabia conchesumadre y de ahí sí comencé a chambear un poco más en serio en tratar de buscar gente para armar un grupo. Antes tenía un sueño que era armar un grupo, pero ahí fue que tomé la decisión de que tenía que hacerlo.
¿Tu idea era formar un grupo de punk?
Daniel No. Era rock and roll. Lo poco que tenía mente en cuanto a música con Kimba eran los grupos underground argentinos de esa época: Pappo’s Blues, Pescado Rabioso, Aquelarre, que eran grupos que cantaban en castellano. Dentro de lo que es el habla inglesa, Status Quo, Alice Cooper, New York Dolls, era lo que escuchábamos y lo que leíamos. Lo que teníamos en casa no era tanto material sonoro, sino de lectura. Esas revistas donde hablaban de Iggy Pop, New York Dolls, Bowie, y lo que salía ahí, que estos grupos tocan hasta las huevas, tocan canciones de 3 minutos con acordes muy sencillos, una vuelta al viejo rock and roll y todo eso. Esa huevada me vacilaba como mierda. Todo eso se fue transformando en una idea musical. Ya después, cuando escuché a los grupos sólo corroboré lo que estaba pensando de ellos como conjunto. En base a eso es que empezamos a hacer música fuerte, bien rápida.
¿Eran ustedes dos al principio?
Daniel Sí, los dos nos metíamos al cuarto y hacíamos un poco de bulla y ahí tenemos grabaciones hasta ahora. Kimba estaba más chiquito, hacía un golpe de batería con una lata. Ahí están canciones como «Un Lugar», cosas que después grabaríamos, pero ya más o menos estaba esa idea de la música. Ya con el pasar de los años escuchamos el punk, que era la misma música que estaba tocando Iggy Pop, esa gente. El punk lo que nos dio fue una vitalidad más. ¡Qué paja! Una música más sencilla todavía. Si teníamos algún temor era ese. ¿Cómo hacer nuestra música? ¿La gente cómo nos va a tratar? Y escuchábamos esa música y era exactamente como la que nosotros estábamos haciendo. Toda sencilla, toda básica. En realidad había un parentesco, porque también los punks de ese tiempo tenían las mismas influencias: Iggy Pop, Alice Cooper. Entonces había un paralelo, más o menos.
¿Cuándo fue su primera presentación en público?
Daniel Recién debutamos en el 83, junto con Leo Escoria. Ese sí fue el debut. En el Jirón Moquegua había un lugar que se llamaba Tomy Club Bar donde habían tocadas todos los domingos, con grupos de rock pesado, y siempre paraba lleno. Nosotros íbamos con el Edwin de Zcuela Crrada a curiosear. Fueron nuestros primeros contactos con grupos en vivo. El ambiente era todo desjerarquizado, los músicos se bajaban y conversaban con la gente. Eso fue lo que también influenció un poco en todo esto. No eran como los conciertos de Pax o Frágil. Por allá el grupo, por allá la gente y cuando terminaban cada quien por su lado. No era eso, era un chongo todo. Justo ahí fue que debutamos.
Kimba Al final de todo, cuando cerraban el local nos metimos a tocar, cuando la gente se estaba yendo.
Daniel El grupo fuerte es esos tiempos era uno que se llamaba Up Lapsus. Entonces terminaron de tocar y como siempre cerraban la gente se quitaba. Entonces los de Up Lapsus nos prestaron sus instrumentos, nos subimos y tocamos. Comencé a hablar y la gente volteaba «quién chucha está hablando». Ningún grupo hablaba: solamente iban, tocaban y se bajaban. Le agradecía a los patas de Up Lapsus, todo diplomático, y un poco presentaba la música que íbamos a hacer. Y plum, nos ponemos a tocar y de pronto levanté la cabeza y ví un manchón de gente que saltaba como la puta madre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario